Sol Maria
“Sol María”
Hoy, la mayor parte de los países velan por la eficacia y la calidad de la educación. Las opciones son muy diversas, pero existe un acuerdo común: la escuela ha dejado de ser la simple transmisora del conocimiento, servidora fiel de sistemas y modelos preestablecidos, y se ha convertido en espacio abierto, dinámico y dinamizador al servicio de la formación de los niños y niñas. Ya no cuenta tanto lo que se aprende en ella sino la forma en que se adquiere. La escuela debe ser un espacio para las actividades de enseñanza/aprendizaje, centrándose en la intervención didáctica que se produce entre maestros y los niños y niñas y tiene como objetivo la construcción del conocimiento.
En la actualidad, el maestro es, ante todo, educador y persona; no lo uno y lo otro, sino ambos atributos a la vez. Así, que no se puede hablar de modelo o estereotipos. El maestro es el educador que busca, indaga, responde a la necesidad y al reto de hallar respuestas a las interrogantes que le motivan su experiencia personal y su práctica profesional. En él, la práctica educativa es base de referencia y de contraste para la autoevaluación: qué enseñar, cómo enseñar, cuándo, dónde, por qué, para qué… enseñar; y cuál es la dimensión significativa que, en lo personal y en lo social, adquiere lo aprendido.
Sol María comparte la búsqueda ilusionada de los educadores, pone a disposición de todas las personas que trabajan en la formación de niños y niñas, esta Página Web Educativa “solmaria.org” Educación Inicial – Paraguay, y lo hace con la seguridad de brindarles la mejor ayuda, un lugar capaz de iluminar y orientar la reflexión sobre su propia práctica educativa y de acompañarles y guiarles en su perfeccionamiento profesional.
Por encima de todas las diferencias y salvando todas las peculiaridades, esta Página Interactiva “solmaria.org” se dirige a todos los educadores de Nivel Inicial. Todos ellos, sin excepción alguna, podrán encontrar allí un estimulo insistente para la innovación y la creatividad en el ejercicio de su profesión, encontrarán de que ellos y sus niños y niñas pueden aprender. Y encontrarán la certeza de que, en este proceso de construcción de significados, la intervención del educador es esencial e insustituible.
Agradezco y dedico este trabajo, a todas las maestras de Educación Inicial, a las que pretenden serlo y en especial a los niños y niñas.
